Aunque hace algún tiempo que se sabía que iba a ver la luz, lo cierto es que ‘The Lyrics: Since 1962’ es el gran compendio del talento literario de Bob Dylan.

Más que un músico imita aquellos años en los que se subía casi en solitario al escenario con una armónica enganchada al cuello y una guitarra para cantar sin haber tenido nunca voz para hacerlo. Pero era el bardo americano, el que contribuyó a resucitar el folk de EEUU y reconvertirlo en una marea que lo barrió todo. Además, ha sido candidato al Nobel de Literatura por algo, precisamente por sus letras, todas ellas recogidas en ‘The Lyrics: Since 1962’, de mil páginas y que se publicará en noviembre en paralelo a la publicación de un recopilatorio extraño, ‘The Basement Tapes Complete’ con material inédito.

Según la editorial Simon & Schuster que lo publicará en EEUU primero (todo llegará, tranquilos, aunque obviamente en inglés), es “el libro más grande y caro que hemos publicado jamás’, más de un kilo de mil páginas y 155 euros con una edición limitada de lujo firmada por Dylan y que, agárrense, costará 4.000 euros. Incluye todo: los discos oficiales, las canciones sueltas de múltiples grabaciones que vieron la luz a su manera o no, y también los conciertos pirata que daba y que eran grabados como se podía.

The Lyrics Since 1962 - Libro

El libro y el Dylan de los inicios 

‘The Lyrics: Since 1962’ contiene las canciones ordenadas cronológicamente (lo que era bastante lógico) y en muchas de ellas se trata de versiones alternativas sobre la misma que se grabaron o publicaron originalmente, lo que da cierta idea de lo prolífico que ha sido siempre Bob Dylan. Muchas de ellas cambiadas sobre la marcha: era bastante habitual que Dylan se dejara llevar y que cambiara y mejorara las letras mientras actuaba y luego, con más calma, metiera mano a los textos con más tranquilidad. Un buen ejemplo es ‘Knocking on Heaven’s Doors’, de la que hay hasta cinco versiones diferentes que se conozcan.

Tampoco es la primera vez que se publican las letras de Dylan, pero desde luego es la antología más completa, incluyendo material gráfico como las portadas de todos los álbumes y apoyos que ayudan a entender y contextualizar a un músico y artista que revolucionó su país y fue la cara visible de una época, los años 60, y una forma de entender la vida y el arte. Porque Dylan fue mucho más que un músico contestatario que se ganó la atención del FBI y las iras de las masas conservadoras, las mismas cuyos hijos ahora comprarán el libro una vez que se ha convertido en un mito americano vivo.

Y material inédito: ‘The Basement Tapes Complete’

Pero en noviembre sus letras no será lo único en llegar. Columbia Records/Legacy Recordings publicará el 4 de noviembre ‘The Basement Tapes Complete: The Bootleg Series Vol. 11′ de Bob Dylan, según ha anunciado la propia discográfica, una recopilación creada a partir de las cintas de cassette originales de muchas grabaciones reencontradas no hace mucho tiempo. En total son el equivalente a seis discos que son el gran relato musical de Dylan a partir de las sesiones de grabación en 1967 con los músicos que lo acompañaban en las giras y que luego se conocerían como The Band. Habrá una versión de lujo de dos discos que saldrá el mismo día y una edición en vinilo de 3LP.

El origen de estas grabaciones es particular. En 1966 Dylan tiene un grave accidente de moto que lo dejó postrado y en recuperación. Para no tener problemas se mantuvo lejos de los focos y se recluyó junto con otros músicos (Robbie Robertson, Rick Danko, Richard Manuel, Garth Hudson y, más tarde, Levon Helm) en un sótano (basement, de ahí el título) en la zona de West Saugerties, en Nueva York. Durante meses grabaron material, cerca de cien canciones que iban desde versiones a improvisaciones, y sobre todo nuevas piezas creadas por Dylan, que atravesaba una de sus mejores épocas creativas. De ese sótano surgieron ‘I Shall Be Released’, ‘The Mighty Quinn’, ‘This Wheel’s On Fire’ y ‘You Ain’t Going Nowhere’.

Todo ese material se mantuvo, en gran medida, fuera del circuito discográfico durante años. Una parte se convirtió en ‘Great White Wonder’ (1969), un álbum con algunas de esas canciones. No obstante la mejor parte no vería la luz hasta 1975, cuando Columbia Records publicó 16 grabaciones del total en el álbum The Basement Tapes. Una minúscula parte que ahora, media vida después, sale publicado con todo el material. Garth Hudson y Jan Haust, productores musicales, lograron recuperar el sonido y limpiarlo para transformarlo en archivos digitales.