El Teatro Lope de Vega de Sevilla acoge esta noche (20.30 horas, de 18 a 35 euros las entradas), la actuación del compositor belga Wim Mertens, uno de los grandes de la música contemporánea, no música popular, sino de la “clásica” que se hace hoy.
Wim Mertens, compositor belga nacido en 1953, estudió en el Conservatorio de Bruselas y se graduó en Ciencias Políticas y Sociales y en Musicología. Además del piano, Mertens toca la guitarra clásica y, en ocasiones, canta utilizando una singular tonalidad aguda sumergida en un lenguaje absolutamente personal e imaginario.
Desde 1980 ha compuesto muchas obras en diferentes formatos, desde canciones o ‘Lieder’ breves y accesibles hasta ciclos complejos de tres y cuatro partes. Han sido obras para formaciones diferentes, desde piano solo hasta orquestas de cámara, a menudo con orquestaciones inusuales, originales y sorprendentes, utilizando grabaciones multi-track: doce piccolos, diez trombones-bajos, trece clarinetes. Esas composiciones se han visto registradas en casi 60 álbumes. Además, Mertens ha creado música para películas, como es el caso de las célebres obras que pueden escucharse en la banda sonora de ‘The Belly of an Arquitect’ del director de cine británico Peter Greenaway.
Cowboy Junkies, la banda de rock canadiense que mezcla el blues y el country a partes iguales, presenta mañana en el Kursaal de San Sebastián su último disco, ‘An evening with Cowboy Junkies’, y de paso una gira por España. El concierto tendrá lugar a las 20.00 horas en la Sala de Cámara Kursaal.
Cowboy Junkies llevan en activo con los mismos componentes desde 1985, lo que les ha dado una compenetración evidente en sus excelentes directos. Liderados por Margo Timmins, publicó en 1986 su primer disco, ‘Whites Off Earth Now!’ y en 1988 ‘The Trinity Session’, grabado en directo en una iglesia, que permaneció abierta al público durante la grabación, con un solo micrófono y en un solo día. Este tipo de método de trabajo es único y lo han generalizado para darle ese aire de música de viejos discos americanos, un sello sonoro que les distingue del resto. Ya saben, “be different to be great”. Las entradas pueden adquirirse a través de los medios habituales por 20 euros y habrá Hora Joven.
Gira
11 de noviembre: Madrid (Teatro Fernán Gómez – 21.00 horas).
12 de noviembre: Cartagena (Nuevo Auditorio – 21.00 horas).
13 de noviembre: Barcelona (Sala Apolo – 21.00 horas).
Hoy se publica ‘Get Out’ (Lovemonk Records), el nuevo disco de The Right Ons, tercero de su discografía tras ’80-81′ y ‘Look Inside Now!’. Inician gira el próximo 22 de diciembre arrancando en Logroño. Las siguientes etapas son Las Palmas (17 diciembre), y Miranda de Ebro (23). Ya en 2012, será turno para Gijón (5 de enero), Santander (7), Madrid (14, El Sol), Valladolid (19), Pontevedra (20), La Coruña (21), Málaga (26), Sevilla (27), Granada (28), Valencia (10 de febrero), Elche (día 11), Palma de Mallorca (día 24), y Castellón (21 de abril).
Por otro lado, del mismo modo que Jimmy Fallon tiene a The Roots como la banda en directo de su programa de la NBC, la tarde del viernes 4 de Noviembre Toni Garrido y Tom Kallene tendrán en ‘Asuntos Propios’ de Radio Nacional a The Right Ons como live band durante todo el programa, tocando las sintonías y entradillas de todas las secciones, además de tocar varias canciones de su nuevo disco.
Nacho Vegas vuelve a publicar disco apenas diez meses después de que este año viera la luz ‘La Zona Sucia’. El prolífico asturiano lanza ‘Cómo hacer crac’ el próximo 21 de noviembre. Sea material sobrante o totalmente nuevo, las seis nuevas canciones que formarán este mini álbum verán la luz en formato vinilo de 10″, aunque la edición incluirá también los seis temas en CD, remando contracorriente de las nuevas plataformas de distribución. El 8 de noviembre ofrecerá un concierto en Madrid en La Riviera en el Festival Castañas y Buñuelos de la capital.
El disco también se publica con el sello Marxophone, y está marcado por el contenido social, lo mejor para época de crisis. Según el estudio, las canciones Vegas se publicarán bajo una licencia que permitirá su libre difusión, siempre que no haya propósito comercial.
El disco ha sido grabado entre el Gijón natal de Vegas y el estudio de Paco Loco en el El Puerto de Santa María con la misma banda que le acompaña en sus últimos discos: Abraham Boba, Manu Molina, Xel Pereda y Luis Rodríguez.
Antonio Luque, es decir, el Sr. Chinarro, será de los primeros músicos en estrenar el renovado teatro Juan del Enzina de la Universidad de Salamanca: el próximo jueves 10 de este mes (22.00 horas). Forma parte de la programación cultural de la Usal para este trimestre, y tiene el impacto que debe, ya que es un guiño a alumnos de años atrás y a los actuales, para conocer a esta figura del indie español.
Sr. Chinarro se ha convertido en un icono que ha trascendido a la escena independiente en la que se formó. A su incontestable carrera como grupo le avalan 10 discos que le han reservado un lugar de honor en los libros de historia del pop español. Estos discos, a su vez, le han reconocido como letrista influyente. Su prosa, plagada de costumbrismo y de folclore, se ha publicado en libros (a punto el segundo), periódicos, revistas y blogs, y ha tenido parte de culpa de la popular reivindicación del castellano en los nuevos grupos de pop. ‘Presidente’ es el 11.º disco de Sr Chinarro, el disco menos introspectivo de Antonio Luque, el más directo y luminoso que ha grabado hasta el momento.
El trío Samberg-Schaffer-Taccone triunfa en la red con la música convertida en píldoras de humor ácido que cada semana también difunde el programa estrella de la TV de EEUU, ‘Saturday Night Live’.
Por Luis Cadenas Borges
Lo que cimenta internet no debería separarlo nadie: mucho menos la música. Tiene su explicación: para compensar cierta seriedad y tendencia al clasicismo (sinfónico o jazzístico, da igual), ponemos la vista fija en un grupo que es una gran broma, igual que las canciones de los Monty Phyton en ‘La vida de Brian’, por ejemplo. Todo el mundo ha silbado alguna vez ‘Always look on the bright side of life’ junto a Eric Idle, crucificado al lado del falso Jesús.
Es un tipo de trabajo satírico que salta las barreras del teatro, el cine o la televisión hacia la música, una modalidad no demasiado cultivada en España últimamente, pero que en el universo paralelo de la televisión de EEUU tiene dimensiones colosales, en parte gracias al mítico programa ‘Saturday Night Live’ (SNL para los fans), que desde los años 70 lleva dando material para la caldera del diafragma humano al reír. A partir de uno de los cómicos fijos en el casting, Andy Samberg, surgiría un pequeño monstruito llamado The Lonely Island que tiene su particular reino en la red, especialmente en la venta a través de iTunes, pero especialmente en Youtube, donde sus vídeos satíricos han estado entre los más vistos en esa parte del mundo. Eso sí, importante: The Lonely Island ya existía anteriormente como pequeño grupo de teatro surgido de Berkeley (California), donde Samberg conocía del colegio a los otros dos miembros, Jorma Taccone y Akiva Schaffer.
Samberg era uno de los encargados de realizar dentro de ese programa de televisión, todavía lo es, los “SNL Digital Shorts”, pequeños vídeos musicales que son una broma desde el principio hasta el final, y en el que sátira, parodia y los guiños de músicos célebres y actores de Hollywood son una constante, siempre haciendo justo lo contrario de lo que el buen gusto se supone que les empuja a hacer. Pero por un lado van las canciones del grupo y por otros los “digital shorts”, con una nómina de cómplices tan larga como para no citarla, porque son muchos años de trabajo; eso sí, incluye a Justin Timberlake (que ha colaborado al menos en cuatro vídeos y varias canciones), Natalie Portman (insuperable su rap en el que literalmente “manda a tomar por culo” todo lo imaginable), Rihanna, Jack Black, Ryan Reynolds, Elijah Wood, Scarlett Johannson, Antonio Banderas, medio Hollywood entero y buena parte del cada vez más amplio olimpo catódico arremolinado en torno a la NBC, CBS, ABC y la Fox.
La diferencia entre ambos trabajos apenas es irreal: muchos de los digital shorts se convierten en canciones después, y viceversa, hasta el punto de que The Lonely Island se ha mimetizado con SNL y casi podría considerarse una prolongación del programa mismo, aunque el grupo ya vuela en solitario “mientras aguante el invento”, tal y como apuntó Samberg en una entrevista no hace mucho. A fin de cuentas ese programa ha sido una cantera de cómicos que han usado de trampolín ese espacio, desde Eddy Murphy y Chris Rock a Tina Fey, Seth Meyers, Will Ferrell o el ángel caído de John Belushi, por poner varios ejemplos.
Y desde la coña perpetua se llega a una situación en la que muchas de sus canciones, en formato de vídeo musical emitido como digital short, se convierten en éxitos de ventas y descargas en la red, principalmente a través de iTunes, donde están en la lista cada vez que sacan material nuevo, ya sea como single o como nuevo álbum desde la discográfica Universal Republic Records.
The Lonely Island empezó creando obras de teatro de comedia en vivo en la escuela secundaria y continuó haciéndolo, ampliando su repertorio al terreno audiovisual, desde cortometrajes cómicos a parodias musicales donde importa tanto (o más) crear personajes nuevos que la propia música. Casi podría decirse que sus vídeos son bromas muy caras para retorcer los estilos de la música industrial que se edita en el presente. En la coctelera van desde chistes a sátiras de la realidad del país y una infinita lista de bromas sexuales, especialmente en los vídeos con Justin Timberlake (¿?). El paso de gigante lo dieron cuando el productor de SNL desde hace décadas, Lorne Michaels, les contrató en 2005 después de ver parte de su trabajo en la gala de la MTV de aquel año; lo hizo como sangre nueva, principalmente a Samberg. Una vez allí, y con más fondos y recursos, produjeron ‘Lazy Sunday’, que al saltar a Youtube se convirtió en un éxito inmediato. Así fue como nacieron los SNL Digital Shorts y The Lonely Island comenzó a extender los tentáculos para pasar del teatro al negocio de la música-sátira.
De ese trabajo salieron ‘Dick in a Box’, ‘Jizz in my pants’ (94 millones de visitas en Youtube), ‘Like a boss’ o ‘I’m on a boat’, que recibió la primera nominación a un Grammy. Tan bien les fue que mediando la primera década del siglo surgió el primer disco, ‘Incredibad’, y en 2007 su primera película conjunta, ‘Hot rod’. Uno de los vídeos que incluimos en la lista de este reportaje es ‘I just had sex’, con Akon, Jessica Alba y Blake Lively y que tuvo 50 millones de visitas en Youtube en menos de dos meses. Este mismo año aparecieron dos digital shorts más relacionados con su nuevo álbum, ‘Turtleneck and Chains’ (mayo), como ‘The Creep’ (en la que aparece también Nicki Minaj) y otro mano a mano de Samberg con Timberlake, ‘3-Way The Golden Rule’, con Lady Gaga cerrando el trío. Poco a poco siguen adelante con su trabajo, siempre desde la red y en parte en televisión. En España sólo son conocidos por los que merodean alrededor de las grabaciones de SNL que aparecen en la red, o están acostumbrados a bucear en Youtube. Merece la pena, sobre todo, prestar atención a las letras, porque frente al humor grueso y a veces vergonzante que impera en España se agradece otro igual de grueso pero con inteligencia.
El cantante y compositor Santiago Auserón (Zaragoza, 1954), exlíder del grupo Radio Futura, se llevó hoy el Premio Nacional de Músicas Actuales que concede el Ministerio de Cultura y que está dotado con 30.000 euros. El autor de canciones como ‘Semilla negra’, ‘Escuela de calor’ y ‘La estatua del jardín botánico’ y que en 1993 comenzó su carrera en solitario bajo el seudónimo de Juan Perro sucede en la nómina de este premio a Joan Manuel Serrat y al dúo Amaral.
El Ministerio ha dado como razón del premio “la gran versatilidad del artista, que le ha permitido transitar desde el pop de vanguardia hasta elblues, pasando por el danzón y otros sones latinos”. Además, se subraya “sus trabajos de investigación y la calidad poética de sus letras”. Su último disco es ‘Río Negro’, publicado este mismo año, y que se acerca al estilo Nueva Orleáns de música, que bebe del jazz, el soul y el blues a partes iguales. Auserón ha llevado su disco por la gira Río Negro Tour, que está previsto finalice en diciembre. Sus próximas actuaciones son en Teruel, el 18 de noviembre, el 29 en Valencia y el 20 de diciembre en Mallorca.
Noel Gallagher estará también en gira por Barcelona el próximo 4 de marzo en la sala Razzmatazz de la ciudad condal, segundo concierto programado para la presentación de ‘High Flying Birds’. En Madrid será el día 26. Las entradas se podrán comprar a partir de las 10 horas del 9 de noviembre en los puntos habituales de la red Ticketmaster, Servicaixa, El Corte Inglés y LiveNation.es.
Noel Gallagher hizo la presentación en sociedad del disco ‘High Flying Birds’, que saldrá a la venta en Europa el 17 de octubre y en EEUU el 8 de noviembre. Ante los medios dijo que ya tenía la “suficiente tranquilidad mental” para ponerse a trabajar, aunque el disco es el resultado de una acumulación de material, tanto como para prometer otro disco en 2012. “En solitario trabajas a tu ritmo, buscas complacerte solo a ti, puedes tomar dos meses libres si te apetece y tienes el control total de todas las canciones”, subrayó. En este caso diez nuevos temas. “A los fans les encantará y al escucharlo, uno puede aprender algo de sí mismo. Suena muy simple y directo y es bastante emotivo”, dijo.
Rammstein, con una m de más que el nombre de la población alemana (base americana y escenario de un espantoso accidente aéreo durante una exhibición), es una de esas imágenes de marca que tiene Alemania, más o menos a la altura de la Volkswagen, las bratwurst, los gastarbeiter turcos o kurdos, el Bayer de Munich o la torturada Puerta de Brandemburgo. Es música heavy, pero también algo más que música: “Kultur und Herausforderung”: Rammstein es sobre todo la cultura de la provocación pasada de rosca.
Por Luis Cadenas
A Alemania le pasa algo con la música: si el padre metafórico del arte es Beethoven y su Novena Sinfonía, más adelante fueron igualmente fundamentales Wagner y sus soliloquios mitológicos, pero también las canciones del cabaret de Entreguerras y ahora Rammstein, a la que se le pueden poner mil etiquetas (metal industrial, neue Deutsche Härte, metal alternativo, progresivo o simplemente “heavy para masas algo aborregadas”, Solana dixit). Pero en el fondo, ocho discos después, no deja de ser música con un punto lírico y mucha provocación tan medida como en farmacia. Rammstein, formado por Till Lindemann (voz), Richard Kruspe (guitarra), Oliver Riedel (bajo), C. Schneider (batería), Paul Landers (guitarra) y Franz Lorenz (teclados), no deja de ser un subproducto de la reunificación alemana en 1990, porque todos ellos son hijos renegados de la extinta RDA.
Nadie mejor que ellos para irse pues al margen mismo de lo legalmente posible (los vídeos son auténticos órdagos en más de una ocasión, como el de ‘Mein teil’). Es el medio camino en el que todos se sienten cómodos siendo provocados, ese punto de fuga de la olla a presión ñoña, edulcorada y Disney en que se ha convertido el pop y todo lo que se asocia a las radiofórmulas. Y eso que Rammstein aparece en ellas, pero como una de esas olas picadas y pasajeras que te lanzan contra las rocas y que luego no vuelven. Es diferente por dos motivos: cantan casi exclusivamente en alemán y su juego de provocación sexual, que cobró fuerza cuando la dimensión política se les fue de las manos. En Alemania cualquier sospecha de nazismo es triturada de inmediato por los medios y las autoridades, deseosas de no volver jamás a abrir la caja de Pandora. Siendo un grupo de extrema izquierda en sus inicios, Rammstein tuvo que hacer acto de fe antifascista desde sus primeros discos e incluso compusieron una canción al respecto, ‘Links 2, 3, 4’, en 2001.
Una vez cerrada esa vía abrieron la del sexo y lo políticamente incorrecto, pero siempre sin banalidades que hicieran sospechar. Así fue cómo se ganaron cientos de miles de seguidores en todo el mundo, principalmente en Europa y Estados Unidos, pero también en México y Rusia, donde compusieron ‘Moskau’ para el disco ‘Reise, reise’. Muchos de sus fans han usado a Rammstein como cortina de humo para muchos de sus desvaríos, lo cual es muy bueno publicitariamente pero deja la imagen del grupo por los suelos. Más allá de todo está el show montada alrededor de su música, que ha ganado en sofisticación y popularidad a la vez que perdía la energía metalera del principio: menos heavy, más rock al uso con mucho ruido de fondo y más espectáculo. Algo que el alma del pentáculo, Till Lindemann ha definido tanzmetall (metal para bailar) donde el lirismo de las letras es fundamental, desde la amistad al amor no correspondido, la pasión sexual (incluyendo el sadomasoquismo y el canibalismo como guiños cómplices contra la censura) y el amor por la poesía de Goethe, por ejemplo.
Es el sino de todas las bandas que triunfan, aunque parece que a Rammstein le queda cuerda, y no deja de experimentar en cada disco, quizás alejándose del sonido que les dio fuerza en Alemania. Eso sí, para los amigos de las etiquetas, que conste que las divergencias entre canciones como ‘Te quiero puta’ (tal cual, en español) u otras como ‘Ohne dich’ hacen muy complicado ponerse de acuerdo en qué es Rammstein: dejémoslo en este tanzmetall. La música, para Rammstein, pareciera el medio, o el instrumento, o el pretexto para enardecer o dejar en estado de shock, si bien con cada numerito el listón está más alto y a las masas les gusta que les sorprendan.
En el escenario los músicos utilizan penes de plástico, acomodados sobre sus ropas, que escupen líquidos hacia el público; lanzallamas, simulación de escenas de sexo en directo, iconografía donde el cuero es el rey y la ambigüedad total por montera. Es una huella más de una cultura como la alemana que ha cambiado tanto que ya es difícil ver y reconocer en ella ciertos rasgos que la hicieron la vara de medir intelectual del mundo. Ya no están los judíos, y eso se nota, pero quedan los cortes de mangas culturales que dan grupos como Rammstein, una bocanada de aire fresco en forma de ventolera que en su último disco, ‘Liebe is fûr alle da’ (“El amor está ahí para todos”) incluye un doble carpado en forma de vídeo “pixelado” con escenas de sexo en directo. Suena a rizar el rizo, a ir más allá para alimentar a ese público que siempre quiere más. Más de doce millones de copias vendidas de sus ocho discos de estudio y grabados en directo dan para mucho. Y un puñado de canciones: ‘Du hast’ o ‘Heirate mich’, que les lanzó definitivamente a partir de una escena antológica de ‘Carretera perdida’ de David Lynch, pero también ‘Engel’, ‘Mein herz brennt’, ‘Mutter’, ‘Keine lust’, ‘Amerika’, ‘Morgenstern’, ‘Ohne dich’, ‘Benzin’ y ese elogio de sí mismos que es el disco en directo ‘Volkerball’.
Se acerca el binomio 24-25 de octubre, cuando Coldplay ya suelte definitivamente el nuevo retoño, ‘Xylo Myloto’, una cosa muy rara a la que han puesto a parir por autocomplaciente en más de un medio. No son muy benignos los críticos, quizás con la esperanza de que Coldplay no sea el nuevo U2, que “siempre hace lo mismo hasta la extenuación”, críticos dixit.
Mientras tanto, Chris Martin sigue con su particular promoción del disco, como cuando dice que podría ser el último disco del grupo, para histeria de Gran Bretaña. El cantante de Coldplay no se ve componiendo otro disco, ni a corto ni a largo plazo. ‘Mylo Xyloto’ es el quinto álbum de la banda británica y tiene prevista su salida al mercado el 24 de octubre. De momento, la banda británica ha estrenado dos singles, ‘Every Teardrop Is A Waterfall‘ y ‘Paradise’.
En una entrevista con el ‘Mail On Sunday’, Chris Martin explica que no se imagina trabajando en un nuevo álbum en este momento, ya que el grupo ha invertido mucho tiempo y energías en su último trabajo. “Este podría ser nuestro último álbum. Es la destilación de tres años de trabajo y ahora mismo no puedo imaginar de dónde podría salir otro disco”. Chris Martin deja claro que si Coldplay no publicara un nuevo trabajo, no sería nada traumático para él. “Si se acaba, se acabó, podría vivir con ello. Lo más importante siempre es actuar como si cada álbum fuera el último y no esperar nada más”, concluye. Vamos, que sorprendería, para la máquina de hacer dinero que es Coldplay, que finiquitaran. Nosotros no nos lo creemos.