El MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, inaugura el 20 de enero dos nuevas exposiciones: ‘Muchos caminos. Imágenes contemporáneas del Camino de Santiago’ (hasta el 2 de septiembre) y ‘Destrucción / Reacción’ (hasta el 3 de junio).
La exposición ‘Muchos caminos. Imágenes contemporáneas del Camino de Santiago’ (Salas 4 y 5 del museo) reflexiona sobre la realidad paisajística, antropológica, cultural, histórica, espiritual y religiosa del Camino de Santiago y la peregrinación que lo motiva, pero ante todo, sobre las experiencias que de él se derivan. Se trata de un proyecto coproducido por el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, la Embajada de España en Italia y la Real Academia de España en Roma, donde pudo verse entre octubre y diciembre de 2017. El título de la exposición alude no solo a las numerosas vías que conforman el Camino, sino a la multiplicidad de experiencias derivadas de recorrerlo, tan variadas como las motivaciones y subjetividades de las personas que lo han caminado desde sus orígenes medievales, vinculados a la expansión del cristianismo, hasta hoy.
Esa multiplicidad de caminos y de formas de entender el caminar ha generado históricamente una peregrinación de la que han surgido rutas que modificaron los paisajes, pueblos y ciudades con calles y edificaciones vinculadas al Camino, oficios, formas de ejercer la hospitalidad y obras de arte que se han sucedido hasta hoy. ‘Muchos caminos’ trata de dar cuenta del estado del Camino y su sentido en la actualidad a través de obras de medio centenar de artistas nacionales e internacionales, bien vinculadas directamente con la peregrinación, bien relacionadas con el paisaje, la mística, la historia de las religiones, el arte, los sucesos históricos que han afectado al Camino de Santiago o la realidad actual de las zonas rurales atravesadas por la ruta jacobea.
Imágenes de ‘Muchos caminos’ (Web Musac)
Por otro lado, el Proyecto Vitrinas acoge ‘Destrucción / Reacción’, una exposición que surge de una lectura temática de los fondos del Centro de Documentación del MUSAC, que atesora unos 1.200 libros de artista, revistas, documentos y archivos de naturaleza muy variada (a los que se añade excepcionalmente la pieza Emergency Observer Trip de Fernando Sánchez Castillo perteneciente a la Colección MUSAC). Para esta muestra se han seleccionado una serie de ediciones especiales que hacen referencia a la destrucción, entendida como una reacción con dos caras: la reacción destruyendo o la reacción ante la destrucción. En una de las dos vitrinas situadas en el hall del museo se presentan una serie de obras y materiales que propugnan la destrucción o efectivamente destruyen el canon, la herencia cultural, las convenciones, o las normas. En la segunda vitrina podrán verse materiales y ediciones mediante los que artistas y autores se resisten y proponen acciones ante la devastación, el deterioro o la violencia.
Vitrina 1: Destrucción. El impulso destructivo tiene una larga tradición. La guerra iconoclasta de Bizancio entre los siglos VIII y XIX, la destrucción de imágenes llevada a cabo por Savonarola en Florencia en el siglo XV, el aniconismo durante la Reforma, los ataques iconoclastas de la Revolución Francesa, la destrucción de símbolos comunistas tras la caída del Muro, entre otros ejemplos, trazan una genealogía del impulso destructivo que llega hasta hoy. Es más, una parte del arte actual se basa en una reacción ante el canon, la norma y la herencia cultural. El canon no solo es una regla o precepto sino también un modelo ideal al que todo debe ceñirse y desligarse de sus ataduras es uno de los pilares que fundamentan el arte moderno. La pulsión de destrucción en el surrealismo, la disonancia disruptiva de DADA, las violentas proclamas futuristas que irrumpían en el mundo del arte afirmando en el diario Le Figaro que querían “démolir les musées, les bibliothèques…”, los ataques de Duchamp pintarrajeando la Gioconda en LHOOQ o, más recientemente, la rotura de un valioso jarrón chino por parte de Ai Weiwei, son formas de oposición y reacción destructiva que, en buena medida, buscan la purga y la regeneración cultural y artística mediante una limpieza purificante.
Imagen de ‘Destrucción / Reacción’ (Web Musac)
Vitrina 2: Reacción. La misma regeneración busca la segunda reacción, pero por el camino propositivo. Es una constante en la historia del arte el compromiso de los artistas contra todo tipo de violencia. Muchos creadores reaccionan ante los males e injusticias del mundo bien plasmándolos en su obra bien reaccionando de múltiples maneras que incluyen la crítica ácida y/o el activismo. En los últimos años se habla de artivismo (arte y activismo) aludiendo a un tipo de actividad que reacciona contra las injusticias, contra la sociedad de consumo y sus múltiples maneras de publicidad y contra las desigualdades derivadas de la globalización y del capitalismo. El objetivo que persiguen es concienciar y conseguir cambios reales en pro de la justicia social. La serie de grabados ‘Los desastres de la guerra de Goya’ o ‘La balsa de la Medusa’ de Gericault realizados a principios del siglo XIX o el ‘Guernica’ de Picasso en el XX son ejemplos de este tipo de arte que llega hasta nuestros días con los 7000 robles plantados por Beuys en 1982, las propuestas de Metzger para la Conferencia medioambiental de Naciones Unidas en 1965 o, más recientemente, las acciones de las Pussy Riot, del colectivo Femen o las acciones del colectivo español FLO6x8 que expresan la rabia y el descontento contra los excesos de la banca.
MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León
Avda. Reyes Leoneses, 24 (León) / musac@musac.es – Telf. 987090000 – www.musac.es
Horario: Martes a viernes (de 11.00 a 14.00 h. y de 17.00 a 20.00 horas); Sábados, domingos y festivos: de 11.00 a 15.00 y de 17.00 a 21.00 horas. Lunes cerrado.