En 2015 Cixin Liu (o Liu Cixin en función de si se usa el orden chino o el occidental) era el primer chino en ganar el Premio Hugo, el mayor de todos los que se conceden en la literatura fantástica o de ciencia-ficción. Lo hacía además con uno de los libros de la trilogía ‘El problema de los tres cuerpos’, que publicará la editorial Nova en España a partir del próximo 28 de septiembre.

Cixin Liu es una demostración de que el género no conoce fronteras culturales y que es ya tan universal como cualquier otro. Y es China, el gran bastión humano en cuanto a volumen demográfico y antigüedad, de donde llega la nueva ola. Pensar que los chinos no son buenos escritores de género es no darse cuenta de que un país de 1.200 millones de almas (más los que han desperdigados por todo el mundo, sobre todo el sudeste asiático, la Diáspora China) tiene, por probabilidad matemática, que albergar buenos escritores. Además la tradición literaria china es larga, longeva y prolífica, tan antigua (o más) que la occidental. Cixin Liu además es un puente: es uno de los más famosos y prolíficos de la ciencia-ficción asiática y utiliza los mismos parámetros que la sci-fi occidental pero aplicándolas a China.

Y ser un best-seller en China es como serlo a nivel planetario por el volumen potencial de lectores. En esta trilogía Cixin presenta al pueblo chino como eje de los contactos y guerras seculares contra una civilización alienígena. Imagina civilizaciones extendidas por toda la galaxia con un esquema violento de ley del más fuerte, aunque la distancia entre civilizaciones previene contra encuentros indeseados. A cambio crea un clima de hostilidad cultural hacia cualquier extraño. Cada civilización se esconde del resto para evitar ataques, y al primero que falla en este camuflaje lo atacan sin piedad.

El primer libro arranca cuando un científico chino, depresivo por la Revolución Cultural en China (finales de los 60) envía un mensaje a un planeta en un sistema solar triple donde los habitantes alienígenas sufren los rigores de tener tres soles combinados. Después de varias décadas otro científico descubre una civilización en ese planeta e intenta contactar con ellos, revelando la posición de la Tierra a extraterrestres que ansían migrar de su sistema triple. Envía una flota de naves para conquistar nuestro planeta, pero su llegada será cuatro siglos después, por lo que toda la trilogía se basa en los preparativos hasta la llegada de esa invasión.

Biografía de Cixin Liu

Autor chino nacido en Pekín en 1963. Su padre fue experto en la industria nacional del carbón; clasificado como “nocivo” durante la Revolución Cultural, fue enviado a trabajar en una mina en Yangquan (Shanxi). Allí creció el joven Cixin, quien llegó a alistarse en la Guardia Roja durante sus años de colegio como medio para sobrevivir. Más tarde estudió ingeniería en Zhengzhou (Henan), se licenció en 1985, y empezó a trabajar como ingeniero informático en la central eléctrica estatal de Niangziguan. Joven y soltero, vivía en las instalaciones comunes de la fábrica, y por las noches jugaba a las cartas y al mahjong con sus compañeros. Pero una noche perdió 800 yuanes, el equivalente a su salario mensual, y comprendió que debía encontrar un modo menos dispendioso de ocupar sus horas libres.

Fue entonces cuando decidió escribir una novela de ciencia ficción, un género que, siendo ingeniero, le fascinaba. Con todo, no era una época propicia para la ciencia ficción en su país, que estuvo prohibida desde finales de 1983 (en el marco de la Campaña contra la contaminación espiritual, acusada de estar inspirada por la «liberalización burguesa») hasta 1989. Curiosamente, el año 1991, coincidiendo con la celebración en Chengdu de la Convención Mundial de Ciencia Ficción, marca el arranque de la flamante carrera literaria de Cixin Liu.
 
La ‘Trilogía de los Tres Cuerpos’, su gran obra, fue publicada por entregas a partir de 2006 en una revista especializada china, logrando un éxito insólito para la edición de género en su país. Fue, además, concebida durante el clima de euforia de los Juegos Olímpicos de Pekín y la Exposición Universal de Shanghai, puntos culminantes en la propaganda de modernización de China.

Heredero natural de Arthur C. Clarke, su contenido retoma uno de los temas favoritos de la ciencia ficción anglosajona nacida de la Guerra Fría: la amenaza de una invasión alienígena. Y ahora, tras ganar el Premio Hugo 2015 y arrasar en todo Occidente, Liu está ultimando su adaptación cinematográfica, convertido en productor de la primera película china de ciencia ficción y gran presupuesto. Hoy Cixin Liu es escritor a tiempo completo a causa del cierre temporal, por contaminación atmosférica, de la central eléctrica donde trabajaba. Y ya mucha gente se pregunta si sus próximas obras incluirán las preocupaciones medioambientales que él ha vivido en primera persona.