‘Kennedy. El álbum de una época’ es el título del volumen de Jacques Lowe resultado de la paciente observación y seguimiento de la presidencia truncada de JFK.

Cinco décadas después de su asesinato en Dallas, el 22 de noviembre de 1963, John F. Kennedy sigue siendo una figura fundamental, tanto por su lucha por los derechos civiles como por cómo estimula al cine y la literatura. Pero también, sobre todo, fue el primer político que jugó como nadie con la combinación de juventud-ilusión-mass media, el que marcó un antes y un después, el que tumbó a un Nixon sudoroso en el primer debate televisado y que obligó al resto a imitarles en sus gestualidad y espectáculo.

Con motivo del cincuenta aniversario de este hito, La Fábrica edita ‘Kennedy. El álbum de una época’, el libro que recoge las fotografías de Jacques Lowe, uno de los creadores de esa imagen icónica de JFK, y que conoció a Kennedy en 1958, poco antes de que el entonces senador católico por Massachusetts se convirtiera en candidato. Durante los siguientes cinco años, Lowe entró en la vida de los Kennedy, apoyado por JFK, que le vio como una forma directa de crear esta mitología que tanto necesitaba.

 

 

Lowe cimentó el estilo tranquilo, esperanzador y cercano de los Kennedy, un perfil con el que cautivó a toda una generación; además de ser el fotógrafo oficial de la campaña presidencial también ejerció como fotógrafo personal del futuro presidente.

 Fruto de esa cercanía hay más de 250 imágenes (de muchas más) que ilustran a JFK en todos los ambientes, el público y el privado, en la Convención Demócrata y en su casa con los niños, incluyendo también el funeral en el cementerio de Arlington. El libro cuenta, además, con recuerdos de la amistad que tuvo con JFK, una cercanía muy grande con un hombre que no se ha repetido en la historia de EEUU.

Jacques Lowe (1939-2001) es famoso por haber sido el gran fotógrafo de la era Kennedy, y gran parte de su mejor trabajo se resume en esos años en los que estuvo junto a él y su familia. Nacido en Colonia (Alemania) emigró a Nueva York en 1949 y se convirtió en el asistente de Arnold Newman a principios de los años 50. Empezó a trabajar como fotógrafo de campaña en 1958 y siguió adelante hasta la muerte del mismo. Lowe murió en Manhattan sin ver el terrible 11-S, que afectó directamente a su carrera ya que en el World Trade Center se almacenaban muchos de sus negativos originales, destruidos por los derrumbes e incendios posteriores.

 

Jacques Lowe frente a una foto de Bobby Kennedy (arriba)

Ejemplo de los negativos de Lowe con JFK, Jackie y su hija posando para el fotógrafo