La noche de los Oscar ha sido la de Iñárritu, la de ‘Birdman’, la de Patricia Arquette clamando por la igualdad laboral entre hombres y mujeres, la del recuerdo de la lucha por los derechos civiles, y del visto y no visto de ‘Boyhood’ y ‘American Sniper’.

Al final ganó la apuesta de ‘Birdman’, que empató en premios con ‘El Gran Hotel Budapest’, cuatro, pero que se llevó los grandes: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Fotografía. La película de Wes Anderson tuvo que conformarse con premios artísticos y técnicos, salvo por la banda sonora de Alexander Despait, otro gran acierto. Fue también la noche de Neil Patrick Harris, pero para no brillar. Encorsetado, ceñido al guión, algo tenso en el primer plano, no tuvo más remedio que seguir un camino aburrido y la gala se hundió después de un inicio fulgurante donde se notó que Harris es animal de Broadway. La gala se organiza en torno a tres momentos más que a los premios.

Eso sí, premios repartidos, donde brilló sobre todo como invitada secundaria ‘Whiplash’, que ganó tres Oscar, el más importante el de J. K. Simmons como Mejor Actor de Reparto. Entre los actores fue justo en gran medida: Juliane Moore por fin ganó su más que merecido Oscar a la Mejor Actriz por ‘Siempre Alice’; Eddie Redmayne le levantó el premio a Michael Keaton por su papel de Stephen Hawking en el biopic ‘La Teoría del Todo’. Muchos de los premios eran esperados, pero los pulsos personales se decantaron por hacer justicia histórica (sobre todo con Moore) y por darle paso a la nueva generación (Redmayne).

Los intérpretes ganadores: Simmons, Arquette, Moore y Redmayne

Y en esto llegó uno de los momentos de la gala, cuando Patricia Arquette ganó el premio a la mejor Actriz de Reparto y, papel en mano, leyó su discurso en defensa de la igualdad salarial y de oportunidades de las mujeres en Hollywood y en EEUU. Reacción: ovación femenina, parcial de los hombres y sobre todo la imagen de Meryl Streep en pie, puño en alto, bramando junto al resto. Una demostración de que en la Meca del cine, supuestamente progresista y liberal, también cuecen habas y bien negras. Viva la Arquette y la Streep. Que pobres no son, pero que se comprometieron en una noche aburrida, lenta, tediosa y donde todo estaba medido.

Los presentadores eran, en gran medida, multirraciales para compensar que la inmensa mayoría de nominados eran blancos. Cuestiones de un país multicultural con un pasado racista bochornoso. Quizás por eso cuando Common y John Legend se subieron al escenario para recoger el Oscar a la Mejor Canción por su ‘Glory’ para ‘Selma’ dijeron eso de “hay hoy más negros encarcelados que esclavos en 1850”. Fue el segundo momentazo político de la noche, y muy necesario en EEUU en vista de que ser negro en ese país, y en el resto del mundo, es muy peligroso. Reivindicación comprensible por todo lo ocurrido en 2014 de afroamericanos muertos a manos de la policía y sin que nadie haya pagado por ello.

Common y John Legend, rap y soul unidos en la canción ‘Glory’ de la película ‘Selma’

Después de la lucha femenina y la racial, llegó el tercer momento, pero éste más relajado: Lady Gaga cantando canciones de Sonrisas y Lágrimas elevó el nivel. A la cantante le dieron un pase pero para civilizarse: vozarrón, comedida, perfecta, gran talento musical y cantante de primera. Y justo al final apareció aquella antigua Julie Andrews que ahora ya no puede cantar, obligada por los médicos, pero que tuvo en la diva “domesticada” pero con tatuajes una sustituta perfecta. Fue otro gran instante de la gala, hundida por el aburrimiento y lo encorsetado que iba todo.

Por lo demás no hubo grandes ganadoras, pero sí una perdedora: ‘American Sniper’, que después de ser nominada en seis categorías sólo se fue con un premio, el de Mejor Sonido no mezclado. Una declaración de cómo funciona Hollywood: película patriotera, excesiva quizás, que arrasa en taquilla en EEUU porque la masa civil americana apoya a sus tropas y sobre todo a sus veteranos, pero que no es bien vista por Hollywood. La nominan para compensar, pero luego los premios son para películas menos oficialistas. La otra gran derrotada fue ‘Boyhood’, que se quedó con sólo un Oscar, el de Patricia Arquette. Tampoco fue la noche de ‘Interstellar’, que sólo tenía dos opciones de premio y ganó uno de sonido. ‘The Imitation Game’ consiguió dos premios. No era suficiente, sobre todo porque la nómina de damnificados es larga: Michael Keaton, Benedict Cumberbatch, Linklater, Clint Eastwood… es la lotería de Hollywood.

Los otros instantes de la gala

Para empezar el guiño a ‘Birdman’ que hizo Harris: imitó el plano secuencia en calzoncillos de Michael Keaton en la película mezclándolo con otro a la película ‘Whiplash’, con el actor principal tocando la batería en un pasillo. Harris es producto de gimnasio: músculos definidos y los gayumbos más tradicionales posibles. Entre una presentación y otra Harris intentó meter algún chiste improvisado, pero patinó en un par. Por ejemplo cuando hizo un juego de palabras entre reason y treason (razón y traición en inglés) respecto a Snowden, presente indirectamente cuando el documental sobre sus filtraciones acerca del espionaje de la NSA ganó el Oscar. La platea, entre la censura impuesta por la Academia y la televisión, y lo políticamente correcto, no se atrevió a pillarle el chiste o a reírselo. Fue la confirmación de que Harris no debería volver a presentar los Oscar, un marrón del que casi todos reniegan.

También fue emotivo el speech de Graham Moore, guionista de ‘The Imitation Game’, que reivindicó la lucha de los gays en el mundo tras confesar en vivo que había intentando suicidarse a los 16 años por esa sensación de “ser raro” en un mundo que le señalaba con el dedo. Alentó a todos los jóvenes a que siguieran adelante y que le pasaran el testigo de la reivindicación personal a la siguiente generación. Unas palabras que redondearon una noche aburrida pero donde una veterana actriz no se cortó en sus críticas, donde dos músicos afroamericanos pusieron el dedo en la gran llaga nacional de EEUU y donde un pequeño guionista nervioso recordó que ni todo está hecho por la igualdad ni que la libertad es universal.

Patricia Arquette y su speech

Graham Moore 

Premios de la 87ª edición de los Oscar

Mejor Película: ‘Birdman’

Mejor Actor: Eddie Redmayne por ‘La Teoría del Todo’.

Mejor Actriz: Juliane Moore por ‘Siempre Alice’

Mejor Director: Alejandro González Iñárritu por ‘Birdman’

Mejor Guión Original: ‘Birdman’

Mejor Guión Adaptado: Graham Moore por ‘The Imitation Game’

Mejor Actor de Reparto: JK Simmons por ‘Whiplash’

Mejor Actriz de Reparto: Patricia Arquette por ‘Boyhood’

Mejor Canción: ‘Glory’ de ‘Selma’

Mejor Banda Sonora: Alexander Desplat por ‘El Gran Hotel Budapest’

Mejor Vestuario: Milena Canonero por ‘El Gran Hotel Budapest’

Mejor Maquillaje: ‘El Gran Hotel Budapest’

Mejor Película Extrajera: ‘Ida’ (Polonia)

Mejor Mezcla de Sonido: ‘Whiplash’

Mejor Montaje de Sonido: ‘American Sniper’

Mejores Efectos Visuales: ‘Interstellar’

Mejor Corto de Animación: ‘Feast’

Mejor Película de Animación: ‘Big Hero 6’

Mejor Corto de Ficción: ‘The Phone Call’

Mejor Corto Documental: ‘Crisis hotline: Veterans press 1’

Mejor Documental: ‘Citizenfour’

Mejor Diseño de Producción: ‘El Gran Hotel Budapest’

Mejor Fotografía: Emmanuel Lubezki por ‘Birdman’

Mejor Montaje: Tom Cross por ‘Whiplash’