Hollywood (y todo el mundo) pierde a uno de los mejores talentos interpretativos de los últimos años, Phillip Seymour Hoffman, que apenas tenía 46 años de edad a su muerte. 

El oscarizado actor, cameleónico y con un talento fuera de toda duda, capaz de interpretar como nadie lo ha hecho a un ser tan complejo como Truman Capote (que le valió un Oscar), ha muerto en su apartamento del West Village, en Nueva York, según informes de la prensa americana y de la Policía de la ciudad. Por el momento se desconocen las causas del fallecimiento pero según The Wall Street Journal varios testigos aseguran que le encontraron con una aguja clavada en el brazo.

Muere con apenas 46 años y mucho futuro por delante. No por inesperada una muerte es peor, pero estos obituarios son más duros que otros. Su calidad es innegable y en su haber cuenta con un puñado de películas magistrales, como la mencionada ‘Capote’ pero también ‘La duda’, ‘El último concierto’, ‘Los idus de marzo’ o ‘The Master’. Admirado y querido por la profesión, ha sido un gran golpe para Hollywood perder a uno de los mejores actores de los que disponía la industria y que tocaba todos los palos: protagonista, secundario, en cine o teatro, donde en 2012 había estrenado con gran éxito el clásico americano ‘Muerte de un viajante’ de Arthur Miller.

Philip Seymour Hoffman Capote

Phillip Seymour Hoffman en ‘Capote’ 

Sin duda alguna su versatilidad era una de sus mejores bazas, y la capacidad para transformarse. Todo gran actor debe ser un camaleón, dice el dicho, pero en su caso era sublime el talento para ser Truman Capote, un bohemio desnortado (‘El talento de Mr Ripley’), abordar el tema de los abusos sexuales en la Iglesia (‘La duda’) o llevarse de calle a todo un teatro en pleno Broadway.

Su orondo físico y la voz potente le ayudaban a modular los personajes con una apariencia de suficiencia que arrollaba al resto de actores que le acompañaban. Daba igual que fuera frente a una cámara que en el teatro. La cuestión era la tremenda profundidad que le daba al personaje. La fama o las presiones le llevaron a caer en el consumo de drogas y pasar por varios procesos de desintoxicación. Todo confesado por él mismo. No era nuevo: tanto en la universidad como en su trabajo actoral había flirteado sin cesar con las drogas y el alcohol. Como publica El Mundo, una de sus frases al respecto fue demoledora: “Siento mucha simpatía por esos actores jóvenes que tienen 19 años y que de repente son hermosos, ricos y famosos. Si entonces hubiera tenido tanto dinero, hoy estaría muerto”.

Imagen de ‘La duda’

Comenzó a actuar en televisión en 1991 y al año siguiente debutó en el cine; su carrera fue gradual y pausada, pero sólida: empezó como secundario capaz de comerse a Chris O’Donnell en ‘Esencia de mujer’ (1992) para luego participar en ‘Boogie Nights’ (1997), ‘El gran Lebowski’ (1998), ‘Magnolia’ (1999), ‘The Talented Mr. Ripley’ (1999), ‘Casi famosos’ (2000), ’25th Hour’ (2002), ‘Punch-Drunk Love’ (2002) y ‘Cold Mountain’ (2003). No sería hasta 2005 cuando diera el salto adelante definitivo, cuando interpretó a Truman Capote en la película biográfica por la cual recibió varios premios incluyendo el Oscar al mejor actor. Además fue nominado al Oscar por su trabajo como secundario en ‘Charlie Wilson’s War’ (2007) y ‘La duda’ (2008).

La crítica elogió su trabajo también en ‘Before the Devil Knows You’re Dead’ (2007), ‘La familia Savage’ (2007), ‘Synecdoche, New York’ (2008), ‘Moneyball’ (2011) y ‘Los idos de marzo’ (2011), donde interpreta a un jefe de prensa y asesor electoral que radiografía toda la podredumbre escondida de la política contemporánea, pero al mismo tiempo el pequeño brote de ética por el hartazgo del mal. En 2012 ganó el premio a Mejor Actor en el Festival de Venecia por su participación en ‘The Master’.