Nada menos que tres décadas desde aquel estreno de 1984 que prepara ya una cuarta parte con casi todos a bordo otra vez.

Hace apenas unos días el músico Adanowsky terminó uno de sus conciertos interpretando con el público ‘Ghostbusters’, el tema principal de la banda sonora de Ray Parker Jr de una película de hace 30 años; ipso facto una parte considerable del público, que rondaba la treintena corta o larga sonreía y le seguía en los coros. Acababan de tener un ataque de nostalgia ochentera. Adanowsky también forma parte de esa generación que fue acunada, entre otros mitos del cine de los 80 (ahora ya clásicos) por ‘Cazafantasmas’, que cumple 30 años y prepara ya la cuarta entrega con casi todos los actores iniciales.

Por desgracia en este revival cinematográfico, que supone una tercera parte y no un reborn al nuevo estilo de Hollywood, no estará el recientemente fallecido Harold Ramis, que interpretaba al profesor Igon Spengler en la trilogía original. Ha pasado mucho tiempo, los viejos fans que se hicieron niños alucinados con aquella película ahora en poder de Sony Pictures (famosa por sus pocos escrúpulos para resucitar a los muertos y al panteón de celebridades con tal de sacar dinero) son ya padres o treinteañeros con problemas mucho más serios que evitar que un fantasma con forma de gelatina verde los moquee como hacia con Bill Murray, principal atractivo de aquel reparto que completaban el citado Ramis, Dan Aykroid y Ernie Hudson, el actor afroamericano que tenía algunas de las frases más célebres de la primera película (“Cómo adoro Nueva York”, “Creeré en lo que tú quieras por un sueldo y el seguro médico” o “Desde que trabajo con ellos he visto cosas que me han dejado blanco”, por ejemplo”.

Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Harold Ramis en 1984

De momento Sigourney Weaver ha aceptado participar en lo que, por ahora, se denominará ‘Cazafantasmas 3’ siguiendo la serie, que sólo tuvo dos películas (la primera, un mito, la segunda, demasiado forzada). La propia actriz ha confirmado que aparecerá con la condición del que era su hijo en la ficción, Oscar, aparezca como un actor más. Para él habrá que buscarle actor. Weaver, que por aquel entonces era un imán femenino después de interpretar a la teniente Ripley en la saga Alien, se ha confesado con Vanity Fair para explicar que las negociaciones ya están en marcha y que Ivan Reitman, el director original de la franquicia pero que puede que no dirija esta vez, ya está moviéndose con el proyecto más o menos avanzado. Weaver asegura que sólo puso la condición de que Oscar tuviera peso en la historia. No estará sin embargo Bill Murray, el que ejercía de novio y padre del propio Oscar.

En el guión hay bastante gente involucrada: Reitman, el propio Aykroyd y Etan Cohen, que intenta capturar el viejo estilo de los 80 para darle a la saga algo más que una simple prolongación que no llegaría a ningún lado. Aykroyd está metido de lleno; él era uno de los personajes clave de todo el entramado de las primeras películas y quizás el que más ha vivido de aquellos éxitos primerizos junto con su paso por el Saturday Night Live, igual que Bill Murray, que sin embargo va más por libre y no quiere involucrarse demasiado en historias que le recuerden de donde viene, de la comedia ochentera. Y ése es uno de los principales problemas: Murray, de momento, no quiere estar en la tercera película. Ha cerrado capítulo vital y ya ha dicho que no cuenten con él para un filme que debería empezar el año que viene.

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Filme de culto que se reestrenará en EEUU

Mientras tanto, una copia original remasterizada se ha reestrenado en 700 salas de EEUU para calentar motores y sobre todo exprimir esa nueva oleada de nostalgia y revival años 80 que ya empieza a ser un lugar común en esa generación. En España ya es alimento de publicistas, discográficas y escritores; en EEUU cuentan con grandes nostálgicos como Seth McFarlane (tiene 40 años), que no duda en introducir guiños continuos en series como ‘Padre de familia’ o ‘American Dad’, convertidas ya en un éxito gracias en parte a que cualquiera con algo más de 30 años puede identificar las referencias culturales al cine, música o vida de los 80 y primeros 90. Allí el reestreno será el 29 de agosto, acompañado en septiembre de un Blu-ray especial con la película llena de extras.

La película, por aquel entonces una más de la industria de la comedia americana, mezclada con otros géneros (fantasía, terror, ciencia-ficción), contó con dos ilustres ex miembros de Saturday Night Live como Bill Murray y Dan Aykroyd, pero también con Harold Ramis (luego también director de cine, guionista y productor), Sigourney Weaver (que quería afianzarse en la industria después del éxito de Alien con algo más ligero y menos terrorífico), Ernie Hudson, Annie Potts y Rick Moranis entre otros. Tras el estreno fue un éxito: superó la barrera de los 300 millones de dólares de la época y pasó a formar parte del selecto club de las “películas de culto de los 80”. Se mantuvo semanas como el número 1 y fue el principio de todo un submundo alternativo en varios campos. En televisión dio lugar a dos series de animación, en el cine a otra película y también un videojuego. Y por supuesto, el cómic.

El guión inicial de aquella película era una vuelta de tuerca al cine adolescente de la época pero con un toque de originalidad: científicos sin trabajo que para sobrevivir montan una agencia paranormal para cazar fantasmas. De una idea tan absurda salió toda una historia que pululaba por las calles de Nueva York pero que rodada en estudios de California a pesar de usar exteriores típicos de la ciudad. El éxito aupó la película a lo más alto también de la memoria cinematográfica hasta el punto de que la Academia de aquel país la metió entre las mejores 30 comedias de la Historia del género.

Lo más curioso es que todos los que llegaron a aquel momento de 1984 no tenían que estar allí salvo dos, Aykroyd y Reitman. El primero quería que su íntimo John Belushi, su compañero en ‘Dos granujas a todo ritmo’ como los Blue Brothers (a su vez personajes creados para Saturday Night Live pero con vida propia al margen de la televisión) fuera el coprotagonista; pero falleció por abuso de drogas. Se llegó a pensar incluso en Eddie Murphy para sustituirle pero éste declinó. No le iría mal con su propia franquicia, la de ‘Detective en Hollywood’, pero al final fue otro compañero de set de televisión, Bill Murray, el que se unió. También fallaron otras luminarias de la década como Christopher Walken: gracias a su no se unió Harold Ramis al proyecto. Además el guión tuvo que ser recortado porque había cosas que, directamente, no se podían hacer con la tecnología de entonces, y eso que finalmente llegaría a tener dos nominaciones a los Oscar por sus efectos especiales.

Carteles de las dos películas