El iPad mini de Apple, la versión “para la palma de la mano” de su tableta, no va a ser la gran bomba de clientes que esperaba la compañía; habrá más gente comprándola, como siempre, pero su precio ha dejado respirar a sus competidores con sus tabletas, desde Kindle Fire a Samsung o Sony.

Tras la presentación quedó claro que no iba a haber locuras por el producto como en años anteriores. Pocos analistas revisaron sus precios objetivo para los títulos de Apple tras el lanzamiento. Uno de ellos lo subió, mientras que otro lo rebajó. Las acciones de la firma de tecnología subieron un 0,7 por ciento, a 617,75, en las operaciones antes de la apertura del mercado. La versión mini del iPad, equipada con una pantalla de 7,9 pulgadas, ofrece la mayoría de las funciones y características de su hermano mayor, pero es más pequeña y 170 dólares (unos 131 euros) más barata.

“Creemos que el iPad mini, con su precio de salida de 329 dólares para el modelo WiFi de 16GB, ayudará a Apple a llegar a una nueva base de consumidores, especialmente para regalos navideños a adolescentes que quizá no habrían podido permitirse el iPad de gama más alta”, señaló en una nota de investigación el analista de Canaccord Genuity Michael Walkley.

El problema es que ese precio, en el mercado americano (con la correspondiente elevación en Europa por el cambio de moneda, que Apple no corrige nunca…), y sólo con conexión Wifi y nada más, es superior al que muchos esperaban, y algunos analistas dicen que el dispositivo podría costarle ventas al modelo de iPad de 10 pulgadas que se vende por 499 dólares, y al mismo tiempo tener problemas para competir con la más barata Kindle Fire de Amazon y la Nexus 7 de Google, que se venden al precio de coste o similar.