Tras la Gran Guerra, y haciendo responsable a la vanguardia más radical del desorden histórico, moral y cultural, se propuso en casi toda Europa una “vuelta al orden”, un retorno a la seguridad y serenidad que proporciona el clasicismo. Estos artistas fueron su estandarte. La exposición ‘Retorno a la belleza’ (hasta el 4 de junio) en la Sala Fundación Mapfre Recoletos analiza esta reacción esteticista del periodo de Entreguerra.