Los recortes del presupuesto de la NASA pasan factura: uno de los proyectos estrella de la exploración marciana que iba a firmar con la agencia europea ESA ha sido suspendido, y Europa ha elegido a su homónima rusa para llevarlo a cabo.

El proyecto ExoMars, valorado en casi 1.000 millones de euros, es un programa completo de expedición no tripulada a Marte consistente en un orbitador y una sonda de amartizaje dual en dos fases: la primera en 2016 y la segunda en 2018. Todo estaba preparado para que la NASA y la ESA firmaran ese pacto y así poder establecer los parámetros de una futura expedición tripulada a Marte. La agencia americana pondría sus cohetes Atlas que llevaría las sondas, también mixtas, hasta el planeta rojo. Pero, el pasado febrero de 2012 la NASA no pudo hacer frente a su parte económica y renunció.

Tras la retirada la ESA se vio obligada a buscar socios para sacar adelante las dos misiones a Marte, porque se quedó sin lanzadores. Y por motivos económicos, logísticos y de capacidad tecnológica, sólo quedaba una opción: Rusia. El país oriental fue quien propuso que su agencia, Roscosmos, ofertó sus cohetes Protón para la misión. El acuerdo final tiene fecha: el 15 de marzo se sellará el compromiso para una nueva misión, ahora totalmente europea y que deja al margen a la NASA , socio habitual de la ESA.

El director de la agencia rusa, Vladímir Popovkin, y su homólogo de la ESA, Jean-Jacques Dordain, celebraron una reunión en la que examinaron la marcha del proyecto conjunto. “Dordain confirmó que el Consejo de la ESA aprobará la versión final del acuerdo el 13 o el 14 de marzo y que el contrato se firmará el 15 de marzo en París”, ha apuntado la portavoz.

La misión tiene como objetivo fundamental buscar evidencia de vida en Marte, tanto pasada como presente. Su objetivo secundario es investigar la variación en composición de la superficie, caracterizar la geoquímica y geofísica en Marte, la distribución de agua y detectar los posibles elementos peligrosos para la subsiguiente misión tripulada. El lanzamiento en 2016 colocaría en órbita de Marte al satélite europeo Trace Gas Mission (TGM) y un aterrizador inmóvil de la ESA sobre la superficie de Marte.

Modelo de pruebas del robot de la ESA destinado a Marte