Ahora que vuelve a ver la luz otra historia salida de la imaginación de Philip K. Dick, aunque tamizada por Ridley Scott y otros guionistas, es un buen momento para recuperar para el lector al tercer vértice de la ciencia-ficción contemporánea que fue este monstruo de ideas sin fin, paradigma de la distopía y que junto con Ray Bradbury e Isaac Asimov es algo así como la Trinidad del género (con todo el respeto para muchos otros, por cierto).

