España no se rinde, y ofrece comedia de gran producción con caras reconocibles (Michelle Jenner y Hugo Silva) frente a dos de las outsiders de los Oscar de este domingo, ‘Brooklyn’ y ‘La habitación’.
España no se rinde, y ofrece comedia de gran producción con caras reconocibles (Michelle Jenner y Hugo Silva) frente a dos de las outsiders de los Oscar de este domingo, ‘Brooklyn’ y ‘La habitación’.
Ha sido una de las ediciones más politizadas de los últimos años, una Berlinale marcada por la actual situación de Europa: crisis económica casi crónica, crisis de los refugiados, crisis de la Unión Europea, crisis casi por casi todo.
Esta semana servirá para poner a prueba el aguante del público español con Hollywood: dos filmes antagónicos pero genuinamente angelinos, por un lado la taquillera, desmadrada y violenta ‘Deadpool’, por otro los hermanos Coen con ‘¡Ave, César!’ y los guiños al Hollywood clásico.
Todavía no ha parado de acrecentarse la bola de nieve de Star Wars VII cuando ya han empezado el rodaje del octavo capítulo en Londres con Benicio del Toro y Laura Dern entre los nuevos fichajes.
Ya no cabe duda de quiénes son los favoritos; los Globos de Oro, los SAG, ahora también los británicos Bafta, todos apuntan en la misma dirección: ‘El renacido’ de Alejandro G. Iñárritu y Leonardo di Caprio.
Dos continuaciones que van a llegar con diferente escenario: la esperada secuela del (todavía) mayor éxito comercial del cine, ‘Avatar’, que empieza rodaje este año, y la otra secuela que tiene de los nervios a muchos fans (por innecesaria), la de ‘Blade Runner’.
Poco le ha durado el exilio voluntario a Steven Soderbergh en la ficción televisiva: de 2012 a 2016. El responsable de que vuelva es Channing Tatum, que será la cara visible de ‘Lucky Logan’.
Ya no hay más nominados o futuros premiados por enseñar: sólo queda la máquina de hacer dinero de Hollywood, que hace coincidir lo nuevo de Disney con la esperada secuela de ‘Zoolander’ además del filme por el que no nominaron a Will Smith.
Si bien el arte del cine en España está más que dominado, limitado sólo por la fala de presupuesto y de respuesta masiva del público nacional (que sigue renegando ideológicamente y tirándose piedras sobre su propio tejado cultural), el de las galas de premios se mantiene en el sótano.
La productora Fox ha aprobado uno de los proyectos más acariciados por el director Bryan Singer, adaptar (una vez más) el clásico de Julio Verne ’20.000 leguas de viaje submarino’.