El museo madrileño ha buscado sitio para uno de los mayores creadores artísticos, y de los más difíciles de encasillar o encuadrar, del siglo XX, Balthus. Una de las exposiciones del año en España.
El museo madrileño ha buscado sitio para uno de los mayores creadores artísticos, y de los más difíciles de encasillar o encuadrar, del siglo XX, Balthus. Una de las exposiciones del año en España.
Viva la distopía, ese espejo deformante en el que todo cobra sentido indirectamente. Louise Erdrich, después de la excelente ‘El hijo de todos’ (2017) llega con el fin de la Humanidad bajo el brazo.
Siruela publica la novela de Hubert Mingarelli, 120 páginas tan memorables, sombrías y humanas que deberían ser leídas en toda Europa. O como la ha definido Ian McEwan: “La banalidad del mal encuentra su más desnuda y bella expresión en esta estremecedora, concisa y extraordinaria novela”. Una buena lectura para estos tiempos de relativismo moral y soluciones drásticas para gente llena de miedo a punto de tomar decisiones erróneas.
Como todo gran género creativo, la ciencia-ficción ejerce muchas veces más de lienzo sobre el que pintar con palabras, sonidos e imágenes que de eje central. Lo puedes usar como vehículo para otros formatos o géneros, desde el terror a la comedia pasando por el thriller, la crítica política, la distopía, la utopía o incluso como excusa para otro tipo de historias “prestadas” de otras tradiciones, como es el caso de ‘Alita’, una de las obras más famosas del manga japonés de finales del siglo XX.
Como todo gran género creativo, la ciencia-ficción ejerce muchas veces más de lienzo sobre el que pintar con palabras, sonidos e imágenes que de eje central. Lo puedes usar como vehículo para otros formatos o géneros, desde el terror a la comedia pasando por el thriller, la crítica política, la distopía o la utopía. ‘Captive State’ (‘Nación cautiva’ en la traducción no exacta al español), que se estrena el próximo abril, es un buen ejemplo de todo lo anterior.
Como todo gran género creativo, la ciencia-ficción ejerce muchas veces más de lienzo sobre el que pintar con palabras, sonidos e imágenes que de eje central. Lo puedes usar como vehículo para otros formatos o géneros, desde el terror a la comedia pasando por el thriller, la crítica política, la distopía, la utopía o incluso como excusa para lo que nunca es ciencia-ficción (lo que hacen Marvel y Lucasfilm, porque no, Star Wars y los superhéroes pueden recibir esas etiquetas pero no son ciencia-ficción, o incluso Men In Black). ‘High Life’ es un buen ejemplo.
La autora brasileña, referencia del siglo XX, es más actual que nunca gracias a una biografía revisada y la reedición de su catálogo que lleva a cabo Siruela desde hace algunos años. Inclasificable, mística, lírica, capaz de reducir la abstracción a palabras. No ha habido otra como Lispector, un “perro verde” literario que hoy alumbra a muchos otros autores. Más moderna que nunca.
El centro cultural Conde-Duque madrileño ha mimado siempre la música, y en 2019 ha programado varios meses de conciertos en la institución, en el corazón de la capital. Arrancó el pasado 26 de enero y se prolongará hasta junio. Para este febrero ha elegido el 7, el 14, el 23 y el 30 de febrero, esta segunda fecha para celebrar el 30º aniversario de Subterfuge.
¡Caramba! ya va por el cuarto volumen recopilatorio de los ‘Ranciofacts’ de Pedro Vera, un espejo deformante de la sociedad y sus defectos que suena a patada donde más duele, pero también al talento del murciano creador de Ortega y Pacheco o Nick Platino, uno de los corazones de El Jueves, y que nos abofetea con toda la caspa que se le cae a los españoles. Para bien o para mal, el humor como un martillazo.
Elegido como descubrimiento del año por la revista de referencia (Science) en la divulgación científica, la técnica de análisis y monitorización célula a célula de los organismos vivos abre la puerta a revoluciones encadenadas en medicina, bioquímica, biología y farmacia. Quizás la noticia que más esperanzas da a nuestra especie en años.